LA CAC CUESTIONA EL SISTEMA VIGENTE DE TARJETAS DE CRÉDITO Y DÉBITO

Logo_cac_webEl lunes 25 de julio, directivos de la CAC encabezados por su presidente Jorge Luis Di Fiori, fueron recibidos por el Ministro de la Producción de la Nación Francisco Cabrera. En la oportunidad se le hizo entrega de un pormenorizado documento donde se expresa la disconformidad de nuestra institución sobre el sistema vigente de Tarjetas de Crédito y Débito. Como resultado de esta presentación, la CAC fue convocada a ampliar la misma en la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia. En la presentación se destacó que la falta de transparencia y libre competencia provoca que haya una posición dominante por parte del principal proveedor de TC/TD (el primero concentra 64,5% del mercado, mientras que el segundo, el 12,5%). Como consecuencia, existe una integración vertical en los tres núcleos del sistema: Aquirencia, Procesamiento y Financiamiento, en un negocio que mueve alrededor de un billón de pesos al año (algo más del 12% del PBI). En la mayoría de los países (por ejemplo, EE.UU., Brasil, México) existe una multiplicidad de adquirentes. También hay múltiples adquirentes en Colombia, mientras que en Argentina existe uno que tiene una clara posición dominante y, junto al segundo copan casi la totalidad del mercado (64,5% el primero, y el 12,5% el segundo), imponiendo condiciones incompatibles con las de un sistema con múltiples competidores y una adquirencia abierta.

En Argentina, las empresas de tarjetas de crédito cobran a los comercios adheridos el tope máximo permitido por la Ley de Tarjetas de Crédito, esto es un 3% (3,63% final dado que la comisión se cobra sobre el precio final al cliente que tiene incorporado el IVA, es decir, que la comisión se paga también sobre el IVA de la venta y no sobre la venta neta). En cuanto a la financiación, los proveedores de tarjetas imponen condiciones de manera unilateral y sin competencia alguna, lo que hace que haya altas tasas de interés, que se cobren comisiones sobre los intereses y que se traslade el riesgo de litigiosidad de los proveedores de tarjetas a los comercios y a los proveedores de servicios. Los plazos de acreditación, para el caso de la compra en una cuota, el plazo es de 25 días hábiles, y para el caso de dos o más cuotas, el plazo es de 48hs hábiles lo que incorpora un costo financiero adicional para el comercio. Para las ventas con planes de los bancos los plazos son de 18 días hábiles con tarjeta de crédito. En el caso de querer adelantar las cuotas, el proveedor de tarjetas (no existe la posibilidad de descontarlas en bancos como si fueran cheques de pagos diferidos como en Brasil) cobra una penalidad financiera por encima de la tasa de mercado (actualmente descuenta el 7%). En cuanto al costo de financiamiento de compras en cuotas, también las tarjetas indican cuál es la tasa que deberá cobrarse al cliente induciendo a que el precio por pago en efectivo tenga incorporado también el costo de financiamiento (por ley el comercio no puede discriminar precios).  En el caso de Argentina, los comercios están obligados a procesar sus operaciones con la empresa de la tarjeta elegida.

Fuente: El Mercurio

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